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Unidades de lugar
1. El peso de las metáforas recibidas.

Una idea es una fiesta. Con esta sentencia, Gilles Deleuze arrinconaba el modelo filosófico basado en la explicación y el comentario de textos y movía ficha a favor de los conceptos. En consecuencia, también la historia de la filosofía debía transformarse en un jovial ir y venir de idea en idea.

Sin embargo, Deleuze fue un excelente y fértil contradictor de sí mismo: buena parte de su obra puede leerse como la aclaración o la glosa de una tradición precedente. Conceptos como el de pliegue o el de rizoma tienen su origen en el intento de esclarecer en términos espaciales los trabajos de Leibniz y de reducir el barroco a su partícula elemental.

Benoit Mandelbrot -un matemático cuya influencia en Deleuze es evidente- descubre (o inventa) los fractales cuando entiende que en la geometría euclidiana hay un enorme vacío, algo sin estudiar: la arruga.

Dos ejemplos mínimos pero que invitan por sí solos a entender la historia de la filosofía como una historia de la incomodidad, una historia de las tensiones con las ideas recibidas.

Jon Gorospe, en Unidades de lugar, pone a la fotografía sobre esta misma senda. Pone a la fotografía a pensar, la utiliza y, para ello, construye una particular retórica.

2. Una retórica del sabotaje.

La incomodidad fundacional de las Unidades de Gorospe es la idea de horizonte, el concepto de horizonte y, sobre todo, el horizonte como metáfora. Es decir, la incomodidad ante un horizonte tan resobado por el uso metafórico que es casi imposible percibirlo en su realidad material, en su evidencia física. Horizonte vital, horizonte de expectativas, horizonte de sucesos, etc. En definitiva, la idea de horizonte como El Futuro donde Este –El Futuro– mantiene una relación de superioridad –de esclavitud–con respecto a la palabra que lo nombra.

Unidades de lugar boicotea esa jerarquía y conspira contra ella.El horizonte es un fenómeno entre los muchos que pueblan el universo. Para ese fenómeno Gorospe arma su definición: se trata de un espacio con medidas, con una muy determinada proporcionalidad, con reglas y límites precisos.

Unidades de lugar devuelve al horizonte su singularidad de objeto. Y conforme pasan las fotografías se redescubre el término, el fenómeno, la imagen liberada –al fin– de la metáfora.

texto de Rubén Ángel Arias.

jongorospe.com